Cuando pensamos en nuestro cuerpo pensamos en algo puramente material, físico que podemos ver y tocar. Esta materia sólida que podemos ver y tocar, en realidad, está compuesta por átomos que vibran a una velocidad tan alta que ante los sentidos parece algo compacto, consistente.
Toda la materia está formada por partículas muy pequeñas llamadas átomos. Los átomos tienen un centro llamado núcleo que contiene partículas con carga positiva, llamadas protones, y partículas sin carga, neutrones. En su parte externa, rodeando al núcleo y girando en órbitas, hay electrones, que son las partículas con carga negativa. Los electrones pueden moverse de una órbita a otra absorbiendo o liberando energía y esto hace que a cada átomo le corresponda un campo eléctrico.
Los átomos forman moléculas intercambiando o compartiendo electrones y mediante este intercambio se producen las reacciones químicas entre las moléculas. Estas reacciones son indispensables para la vida.
¿Qué pasaría si los electrones dejaran de moverse?
En primer lugar, no podrían absorber o liberar energía para formar moléculas y no se producirían las reacciones químicas necesarias para la vida.
En segundo lugar, si no estuvieran en constante movimiento la materia estaría en un estado muerto.
Y es precisamente la energía la que hace que los átomos y las moléculas estén en constante movimiento, vibrando y creando vida.
Vemos que materia y energía interactúan entre sí de forma continua, pues la materia no es más que una forma de energía como descubrió Einstein.
En este movimiento de los electrones se produce electricidad y por lo tanto un campo electromagnético a su alrededor, como demostraron Faraday, Maxwell y Hertz en el siglo XIX.
Esa vibración o movimiento repetitivo de los electrones es la manera en que se propaga la energía de un lugar a otro en forma de ondas.
Por lo tanto, en el universo la quietud no existe porque la materia está compuesta de partículas con carga eléctrica que están en constante movimiento, que están vibrando continuamente.
¿Cómo trasladamos todo esto al cuerpo humano?
En el cuerpo humano todas nuestras células interactúan constantemente entre sí, intercambiando de forma continua la información necesaria para su buen funcionamiento. La manera de compartir esta información es a través de las ondas electromagnéticas.
En el organismo cada electrón, átomo, molécula, célula, tejido, órgano y el mismo cuerpo como un todo, tienen una vibración propia que genera un campo de energía característico. Es decir, cada célula, cada tejido, cada órgano tiene una gama de vibraciones específicas que se expresan en forma de ondas electromagnéticas dando lugar a su propio campo electromagnético. La suma de todos estos campos conforman el campo electromagnético humano.
El funcionamiento de nuestro cuerpo viene determinado por su campo electromagnético que es el que proporciona la información necesaria para que el organismo pueda desempeñar correctamente su cometido
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